Nos ilustra el Periódico de Aragón hoy con un reportaje sobre el cuantioso número de nacionalidades que pueblan su vestuario. El criterio al que atienden es el de español/no español. Curioso, cuando el Periódico es aragonés, por lo que el criterio podría ser los pocos aragoneses que hay en el equipo. O bien, el criterio podría ser la posibilidad de contratación, por lo que debería ser comunitario/no comunitario. En cambio la frontera entre unos y otros jugadores es la “españolidad”, de la que, sorprendentemente, se caen jugadores que a pesar de haber nacido fuera de España tienen la nacionalidad española. Un poco alucinante, ¿no?. O bueno, no tanto.

El pasado verano se incorporaron a la plantilla del Real Zaragoza un total de ocho futbolistas y, salvo en el caso del portero Toni Doblas, que ya había estado anteriormente en la disciplina zaragocista, todos fueron extranjeros. Entre los nuevos refuerzos llegaron dos argentinos, Leo Franco y Nico Bertolo, aunque el primero posee también pasaporte español y el segundo italiano; un colombiano, Marco Pérez; un francés, Sinama Pongolle; un holandés de origen magrebí, Said Boutahar; un italiano, Maurizio Lanzaro, y un húngaro, Adam Pinter. El único de ellos que ocupa plaza de extracomunitario es Marco Pérez.

Argentina ya estaba anteriormente representada en el plantel del Zaragoza con Leo Ponzio, que también tiene pasaporte italiano, a los que se unieron Franco y Bertolo, y lo mismo sucedió con Italia, puesto que ya se encontraba en el equipo Matteo Contini, compatriota de Lanzaro. Además se mantuvieron en el grupo el brasileño Edmilson, que también posee la nacionalidad italiana; el serbio Ivan Obradovic; el uruguayo, con pasaporte italiano, Carlos Diogo; el checo Jiri Jarosik y el nigeriano Ikechukwu Uche, que también tiene la nacionalidad española. De este grupo solo Obradovic juega como extracomunitario. La representación española está compuesta por Doblas, Paredes, Ander, Gabi, Lafita, Jorge López, Braulio y Laguardia.

No related posts.